martes, 11 de noviembre de 2014

¡APRENDE A QUERERTE DE VERDAD!


Cuando me amé de verdad  comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora  correcta  y  en el momento  exacto y entonces,  pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre…”AUTOESTIMA


Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es…”AUTENTICIDAD


Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama…”MADUREZ


Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es ofensivo tratar de forzar alguna situación,  o persona, solo  para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el
momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es…”RESPETO


Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa  que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud egoísmo.
Hoy se llama…”AMOR PROPIO


Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es…”SIMPLICIDAD


Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y con eso, erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es la…”HUMILDAD



Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama…"PLENITUD

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene una gran y valiosa aliada. Todo eso es…"SABER VIVIR"

"No tengamos miedo: …los planetas también chocan, y del caos, nacen las estrellas."

Extraído del libro Cuando me amé de verdad de KIM MCMILLEN editorial Diagonal del Grupo 62, 2002.  

Un saludo a todos los lectores de nuestro blog.
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jueves, 23 de octubre de 2014

Los secretos de la comunicación y las relaciones sociales

A veces me doy cuenta que soy una persona pesada o cargante para los demás, ¿o más bien me gusta darme  a conocer  y  saber de otras personas? ¿Soy muy prudente y me reservo mi información personal? ¿Mis cosas son para mí sólo o  mi pareja?... No entiendo por qué no hago amigos... No sé ser auténtico.


¿Te has hecho estas preguntas alguna vez? ¿Qué puedes hacer para mejorar tu forma de comunicarte?

Los psicólogos Joseph Luft y Harry Ingman investigaron sobre cuatro actitudes fundamentales para comunicarnos con los demás. La clave para observar y analizar nuestra comunicación es saber qué conocen/desconocen de nosotros los demás y qué conozco/desconozco de mí mismo cuando me relaciono con otras personas.

 
  • El Yo abierto y público está caracterizado por un intercambio libre de información con los demás. Es fácil relacionarse cuando uno se posiciona desde este cuadrante, lo que hemos denominado "la persona enrollada-autentica", aunque a veces una excesiva apertura de una persona es recibida por otra como amenaza.
  • El Yo oculto y privado. Mantener esta actitud comunicativa con los demás significa  relacionarnos sin personalizar, sin expresar nuestra autentica opinión, más bien resguardándose en preguntas a los otros, sin exponerse a la crítica. Las personas dentro de este estilo de comunicación pueden provocar desconfianza en los demás.  
  • El Yo ciego contiene informaciones conocidas por los demás y desconocidas por nosotros. Este estilo se caracteriza por comunicaciones con expresiones no verbales y actitudes no acordes con la imagen que se tiene de sí mismo suele denominarse "el palizas-pesado". Mantener esta actitud comunicativa en el tiempo suele conllevar dificultades en las relaciones sociales, ya que las expresiones y sentimientos pueden llegar a molestar y agredir a los demás. Este estilo expresivo dice lo que quiere y lo que le viene en gana, pero es incapaz de escuchar a los demás y no le interesa el feedback o respuesta de los demás.
  • El Yo desconocido pone de manifiesto el desconocimiento de sí mismo y lo desconocido para los demás. Las consecuencias de interaccionar bajo estos patrones comunicativos es el aislamiento para con los demás, que suelen percibir la falta de asertividad y conexión emocional con la persona que se expresa. 

Realmente la habilidad para comunicarse se va desarrollando a lo largo de nuestra existencia, aprender a transmitir nuestras opiniones, emociones, ideas con claridad ayuda a mejorar muchos aspectos de nuestra vida.
Desde nuestro gabinete de psicología en Sevilla hemos comprobado los beneficios de transformar la actitudes comunicativas con los demás y sus efectos positivos en la autoestima personal. Durante el proceso de la terapia motivamos a nuestros pacientes a que escuchen más a los demás, se arriesguen a ser más auténticos en sus opiniones-expresiones y sean conscientes de cómo esto les afecta directamente en el día a día.

Te sugiero que te preguntes; ¿desde que área o actitud comunicativa te has relacionado con los demás? (trabajo, familia, amigos, pareja)  durante esta semana.



Bibliografía consultada y recomendada

-  Psicología... José Ignacio Alonso García Angel Alonso García y colaboradores. p 140-142.1998 Mc Graw Hill.
-  Los secretos de la comunicación personal: Matthew McKay, Patrick Fanning, Martha Davis. Paidos.
- La ventana de Johari: ejercicios de dinámica de grupo, de relaciones humanas y de sensibilización. Fritzen, Silvino Jose (1987). Editorial SAL TERRAE. p. 9 

Psicologa colegiada S-3874
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miércoles, 8 de octubre de 2014

¿Existe el síndrome de depresión postvacacional? ¿Qué es y cómo afrontarlo?


La vuelta de las vacaciones, en mayor o menor medida, nos afecta a todos. No es plato de buen gusto para nadie dejar atrás los días de relajación, ya sea en la playa, en la montaña o en el hogar, sin prisas ni horarios, disfrutando de los tuyos y de tu tiempo; y sustituirlos por la rutina y la vuelta al trabajo y a las obligaciones. En algunos casos la presión es tal que puede llegar a desembocar en una enfermedad: el síndrome postvacacional

http://www.sospsicologos.es/depresion-y-estado-de-animo/

Sí. Este estado depresivo que provoca el fin de las vacaciones existe y, aunque no está reconocido como un mal físico, produce cierta inestabilidad emocional y un estado de ánimo similar a la depresión crónica: cansancio, hastío, sueño, poca concentración e incluso dolores musculares. Según estudios estadísticos recientes, casi el 50% de sevillanos lo sufre. 

La mejor manera de afrontar la vuelta es hacer una transición leve, es decir, volver poco a poco; aunque si se hace más duro de lo normal, no dudes en pedir ayuda a tu psicólogo en Sevilla.